Hoy hace veinte años Nelson Mandela cruzaba las puertas de la prisión Victor Verster, tras haber permanecido veintisiete años encarcelado, la mayoría de este tiempo, en la isla - prisión de Robben Island. Mandela era liberado días después de que el Presidente Sudafricano F. W. De Klerk levantase la ilegalización sobre el ANC, UDF, el PAC y otras organizaciones antiapartheid. Su liberación fue consecuencia del conjunto de trabajo del ANC. De la lucha popular y la activación de las masas. De la unidad popular y la solidaridad internacional. Y principalmente del adecuado análisis de las condiciones del país, de la concreta fase del proceso político, de las oportunidades y riesgos externos así como fortalezas y debilidades del movimiento en el avance del proceso de liberación realizados por el liderazgo del ANC, con Nelson Mandela y Oliver Tambo a la cabeza del mismo y compartidos con el conjunto de sus bases.
Nelson Mandela, Oliver Tambo, Walter Sisulu, Chris Hanni y demás compañeros del ANC entendieron adecuadamente la fase histórica que vivía el país y la necesidad de apostar por un proceso negociado para resolver el conflicto y alcanzar el objetivo principal del movimiento, un escenario democrático donde por medio de una voz un voto la mayoría negra del país se hiciera con las riendas del país para poder así proceder el largo y arduo trabajo de desmontar el sistema del apartheid y sus fatales consecuencias políticas, económicas y sociales. Un proceso que dieciséis años después de la adopción de la Constitución avanza entre enormes dificultades.
Un proceso de negociación lleno de dificultades, con avances como la liberación de presos y dialogo entre partidos, así como con profundas crisis que pusieron todo el proceso al borde del colapso, como el asesinato por parte de fuerzas relacionadas con los aparatos de estado del Secretario General del SACP y jefe del MK Chirs Hanni, o la violencia interracial provocada por el estado racista.
Pero fue la capacidad del ANC con Nelson Mandela a la cabeza, para no desviarse del objetivo principal de las fuerzas de liberación la que aún con todas las adversidades llevó el proceso a su éxito.
Hoy cuando celebramos la liberación de Mandela no podemos más que recordar la extrema situación que viven los más de setecientos presos políticos vascos. La lucha que actualmente el colectivo de presos políticos vascos lleva a cabo en defensa de sus derechos y en impulso del proceso democrático. No podemos más que recordar a todos los Mandelas que en lejanas prisiones apuestan por que nuestro proceso democrático de liberación avance también a su resolución definitiva. Un proceso que necesita de la activación popular, de la unidad de acción del conjunto de fuerzas democráticas y populares, de amplios acuerdos que hagan posible que aquí como en Sudafrica la mayoría del país pueda decidir sobre su futuro.
Hoy recordamos a Madiba enviando un fuerte abrazo solidario al Colectivo de Presos Políticos Vascos.
Ezker Abertzalea,
2019eko otsailak 11